160 Años Relaciones
 


La falta de mano de obra en la costa peruana a mediados del siglo diecinueve, así como la apertura de China al comercio con occidente confluyeron para que en 1841 arribe el primer barco mercante peruano con fines comerciales al entonces Imperio Celeste.
 
A los pocos años, en 1849, llegarían a las costas peruanas los primeros ciudadanos chinos, quienes se embarcaban en los puertos del sur de China (principalmente desde los actuales Guangzhou, Xiamen, Huangpu, Macao y Ningbo) con un contrato firmado a través de casas comerciales ligadas ya sea a las haciendas de la costa peruana o a la extracción del güano de las islas. La mayoría aceptaban los duros términos del contrato y condiciones del viaje en razón de la pobreza y marginación en la que vivían.
 
El aludido contrato vinculaba a los “culíes” (la expresión china “culí”, hoy en desuso, designa a las personas que realizan trabajos de mano de obra pesada) con sus patronos por un lapso de ocho años aunque muchos se recontrataban por 1 ó 2 años más. Al término de su contrata los chinos se asentaban en pequeños pueblos cerca de la hacienda donde trabajaban o en caminos y ciudades más grandes generando, poco a poco, comunidades de chinos en territorio peruano.
 
El negocio del viaje a la China no se supeditaba exclusivamente a la importación de culíes sino que el barco mercante exportaba productos peruanos como cochinilla, güano, salitre, algodón, telas, entre otros, a fin de colocarlos en los puertos en los que atracaba la nave en su viaje a China. Cuando el barco regresaba con los colonos chinos, traía a su vez productos como arroz, sedas y abarrotes. De esta manera se iniciaron contactos comerciales relativamente regulares entre la China y el Perú.
 
Paralelamente a la demanda de mano de obra en las haciendas costeras, hubo también necesidad de contratar trabajadores para la construcción de líneas de ferrocarriles (principalmente la de Lima-Chorrillos y Lima-La Oroya), vacante que fue suplida en ocasiones por los emigrantes chinos. Debido a estos proyectos de infraestructura llegaron al Perú, entre 1871 y 1874, más de 25,000 chinos, lo cual representa la cuarta parte del total de chinos llegados desde 1849. En 1874 llega la última nave con 351 culíes chinos al Perú.   



Hacia fines del siglo XIX la comunidad china fue progresando y adaptándose a la sociedad peruana, expandiendo sus actividades al ámbito comercial. En 1885 se cuentan alrededor de 30 a 40 mil chinos viviendo en el Perú y en 1900, residían aproximadamente 23 mil. Ya para 1908 el número de chinos representaba el 86% de los extranjeros residentes en el Perú, siendo la mayoría de ellos varones y de ocupación, comerciantes.
 
En los años 20 del siglo pasado, conforme prosperaba la colonia china, surgen los primeros chinos adinerados, la mayoría dedicada a la importación y exportación de mercaderías y abarrotes, pero algunos también ligados al sector agrícola. A la par que la comunidad descendiente de los migrantes chinos se consolidaba en el sector comercial del país, empezaron a tener presencia en la política local. A mediados del siglo XX empiezan a establecer asociaciones civiles en ciudades como Lima, Huacho, Chiclayo, Chincha, Huanuco y La Oroya.
 
El centro de la comunidad china en la capital peruana, desde los inicios de la migración china al Perú, es la calle Capón. Esta se convirtió en el núcleo de expansión del chino comerciante, así como el origen de la fusión de la cocina china y peruana denominada “Chifa” (del chino “chi fan” que significa “comer arroz”). El Chifa ha tenido una presencia constante en la cultura culinaria peruana, diseminándose en gran número por todo el país.
 
Hoy en día los peruanos de ascendencia china se encuentran integrados a la sociedad peruana, frecuentando los mismos colegios, clubes, asociaciones, iglesias, y tienen gran presencia en la vida económica, política y social del Perú.
 
2011: Año del 40 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas
 
En 2011, el Perú y la República Popular China celebraron 40 años del establecimiento de relaciones diplomáticas.

El histórico instrumento diplomático por el cual se establecieron dichas relaciones fue suscrito el 2 de noviembre de 1971 en Ottawa, por los embajadores del Perú y China ante el Canadá, César de la Fuente y Huang Hua, respectivamente.

Desde esa fecha, los dos países han fortalecido sus relaciones, siendo los más destacados hitos de los últimos años, la suscripción del Tratado de Libre Comercio y la Visita de Estado del Presidente Ollanta Humala a la R.P. China, en 2013.
 
Dirección de la Embajada
 
Número de Emergencia
        para peruanos